Enterrar a Taylor

Frederick Taylor es una persona cuya aportación a la sociedad es inegable. No obstante, no tiene muy buena prensa. Su principal aportación en el área del “management” fue la de incorporar una visión mecanicista, científica…al trabajo buscando crear rutinas en los tiempos, lugares y tareas que los trabajadores replicarían como autómatas. Bajo su visión el trabajador no tiene que pensar sino replicar las instrucciones dadas para lograr mejores resultados en productividad, calidad, etc. Su mala reputación, proviene de la percepción, acertada, de que su método convierte al trabajador en un engranaje más de la máquina productiva. Chaplin lo supo plasmar mejor que nadie en su famosa película “Tiempos Modernos“.

Pero aceptando este lado oscuro comparto la tesis de Rafael Echeverria en “La Empresa Emergente” cuando sostiene que el taylorismo “ofrece a los trabajadores un sacrificio en el puesto de trabajo a cambio de una vida mejor fuera de él”. Es decir, las mejoras en productividad hicieron que parte del beneficio o excedente económico fruto de ellas revertieran en el trabajador para proporcionarle una forma de vida fuera del trabajo menos sacrificada. Bajo el taylorismo el sentido de la vida para el trabajador no está en el trabajo sino fuera de él. Esta fórmula “sacrificio en el trabajo para el desarrollo vital fuera de él” es un “acuerdo” que muchas personas (desde el lado directivo pero también desde el lado del trabajador) aceptan de muy buen grado e incluso la promueven y la defienden con uñas y dientes. Su vigencia se refleja en estudios como el de Gallup donde se visualiza que solo el 13% de los trabajadores está comprometidos en su trabajo mientras que un 63% está en actitud pasiva; esperando ordenes sin tomar la iniciativa.Imagen1

Este pacto taylorista aleja a las personas de la actitud que necesitamos en la empresa del siglo XXI, donde la economía del conocimiento y la innovación imposibilita el “ordeno y mando” y hace recaer las claves del éxito en la habilidad de una organización para desplegar de forma proactiva todas las capacidades humanas. Pero, para los trabajadores también, su visión taylorista del trabajo se está convirtiendo en una rémora; cada vez dedicamos más tiempo a trabajar y cada vez nuestro rendimiento y resultados dependen menos de hacer bien lo que “me dicen que tengo que hacer”. Así, trabajar bajo esta filosofía empobrece de forma creciente el desempeño y el valor añadido que aportamos como individuos.

Pero es que además, y siguiendo la estela de “La Empresa Emergente”, creo que se está produciendo un importante desplazamiento en la capacidad que exhibe el trabajo para proveer a los individuos de un importante sentido de vida y trascendencia. Obviamente no es así siempre pero cada vez hay más espacios en la empresa para el aprendizaje, las relaciones, el conocimiento, la iniciativa individual. la conexión de intereses personales y profesionales, la resolución de retos sociales, etc. Todos, empresarios, directivos y trabajadores debemos dejar de ver el trabajo como un lugar de sacrificio para que pase a ser un lugar de trascendencia, de desarrollo profesional pero también vital.

Enterremos a Taylor con todos los honores que merece. Nuestra competitividad económica y nuestro bienestar individual saldrán ganando.

Comments (5)

  1. Aitor Bediaga

    ¿La responsabilidad de que el porcentaje de los trabajadores no “engaged” es responsabilidad solo de las organizaciones o es compartida? Es decir, ¿no deberían las organizaciones en sus procesos de reclutamiento solo escoger a personas “engaged” con la organización? Al mismo tiempo, ¿no deberían las personas quedarse en las organizaciones en las que están “engaged”? Este tema es un poco peliagudo, pero lo que está claro es que dependiendo de las tareas a realizar en una organización y la posición en su estructura, el tipo de producto/servicio, etc. son factores clave para tener trabajadores “engaged”.

    Yo me apunto al entierro de Taylor. Llevaré unas flores.

    Reply
  2. David Sanchez Bote (Post author)

    Yo creo que es compartida, como digo en el post todos defienden (defendemos) el taylorismo; empresarios, directivos y trabajadores. Otra de tus preguntas me recuerda aquello de que “estaremos perdidos si nuestras personas desmotivadas no nos abandonan…” pero es así en muchas organizaciones, con personas desmotivadas que no se quieren/pueden ir y con organizaciones que no pueden desprenderse de ellas.
    Nos vemos en el funeral de Mr. Taylor 🙂

    Reply
  3. Mikel Mesonero

    Muy interesante la visiónd el taylorismo y los comentarios de Bediaga. Peliaguda cuestión la de la motivación y de acuerdo con la necesidad de incluir la vertiente actitudinal en los procesos de selección. Imagino lo habréis leido pero el proceso de contratación de la recientemente elegida mejor empresa para trabajar da una pista.

    http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2015-01-14/asi-se-vive-en-la-empresa-espanola-elegida-como-la-mejor-para-trabajar_621237/#

    Yo le pondré una discreta esquela al susodicho.

    Reply
  4. Julen

    Pues yo veo mucho gato encerrado en todo esto. Las empresas llevan un doble discurso: coaching por un lado y despidos si los números no salen por otro. Eliminar a Taylor del “interior” de la organización está bien pero quizá las organizaciones, en gran parte, ya no pueden aportar valor en sí mismas. Clay Shirky ya lo vio antes. A mí lo de Rafael Echeverría, como discurso está bien y lo compro, pero por debajo hay mucho sentido general de la empresa que se ha despeñado.

    Reply
  5. David Sanchez Bote (Post author)

    Sí, por eso en el post se pide un cambio a los directivos y propietarios para volver a dotar a la empresa de ese sentido despeñado.
    El tema de los despidos me parece más problemático; le doy la vuelta, si una empresa tiene una elevada facturación tiene la obligación de contratar y consolidar a nuevos empleados o puede acudir a fórmulas flexibles para no “atraparse” los dedos en el futuro? Es más legítima esta forma de hacer que la de contratar y luego sino salen bien las cosas despedir?

    Reply

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *