La promoción empresarial

La promoción empresarial es una actividad que, por lógica, es necesario abordar en todo Modelo económico. Los proyectos empresariales tienen su propio ciclo de vida y en la medida en que no se vayan renovando, los países, Grupos empresariales… corremos un serio riesgo de ir perdiendo pujanza. Si no renovamos nuestro tejido empresarial iremos perdiendo posiciones.
La creación de empresas ayuda a crear puestos de trabajo, a incorporar innovaciones, a desarrollar nuevos sectores… y en la mayoría de los casos, viene de la mano de nuevos empresarios, nuevos agentes que contribuyen al desarrollo económico.
La importancia de la creación de nuevas empresas, es por lo tanto, poco cuestionable. Sin embargo, crear empresas de calidad no es fácil. Ni ahora ni en el pasado. Y tampoco lo será a futuro.
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Hace casi 20 años, en 1996, presente mi Tesis Doctoral, centrada en los procesos de creación de empresas en Euskadi. Se titulaba “Lógicas de creación y conductas innovadoras de las nuevas empresas vascas 1986-1989”, y a pesar del tiempo transcurrido, muchos de los temas que planteaba en la misma los podemos considerar muy actuales.
Señalo algunos de ellos a modo de ejemplo:
• Entre las nuevas empresas, las de servicios van adquiriendo una mayor cuota en detrimento de las industriales,
• Las tasas de mortalidad son muy elevadas (alcanzan el 24% al cabo de los dos años, ascendiendo al 30% a los tres años, y en torno al 50% a los ocho años),
• Son pequeñas y poco dinámicas,
• Sólo el 29% de las nuevas empresas industriales innovan en producto y el 31% en procesos,
• Tienen bajos volúmenes de fondos propios,
• …
Ahora, parecido.
Y a pesar de todo, en este periodo se han creado numerosas nuevas empresas que han sido exitosas y han contribuido significativamente a nuestro desarrollo económico. El que haya que seguir mejorando en estos procesos no quiere decir que lo que se ha hecho hasta ahora no valga. Ni mucho menos. Debemos de aprender de los éxitos, y también de los proyectos que no han salido bien. El emprendizaje conlleva riesgos que debemos de asumir, aprender de ellos, e intentar superarlos. imagen 2
La aprobación recientemente por parte del Gobierno de la llamada “Ley de Segunda Oportunidad” va por esa línea. Pero hay que hacer más cosas, en materia de formación, de intraemprendizaje, de acceso a los mercados financieros…
En este tema, como en tantos otros, no existe, ni existirá, una “fórmula mágica” que garantice el éxito. Se trata de preparar los nuevos proyectos de la manera más profesional posible (analizar los mercados, la competencia, los nuevos desarrollos…) y actuar. Y no debemos de descartar, después del trabajo realizado, que lo más adecuado puede ser no seguir con un determinado proyecto y cambiar.. Los recursos son escasos y tenemos que optimizarlos. En todo caso, muchos grandes éxitos se consideraron en su momento “fracasos seguros” por parte de expertos, y fue la “cabezonería” de nuevos emprendedores la que consiguió que los mismos vieran la luz.

Como he comentado anteriormente, es y será difícil. Pero también necesario y apasionante.

Ondo izan.

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